Las familias olfativas agrupan perfumes por su carácter aromático y te ayudan a reconocer tus preferencias. Palabras como «fresco» o «dulce» describen facetas del aroma; «intenso» habla de la fuerza con que lo percibes, no de una familia olfativa.
¿Qué es una familia olfativa?
Es una forma de agrupar los perfumes según los aromas que más se notan en ellos. Existen distintas clasificaciones y muchos perfumes mezclan varias familias a la vez, así que no lo tomes como una regla estricta. Piensa en ellas como en los géneros musicales: sirven para orientarte, no para encasillarte.
Frescos: cítricos, acuáticos y verdes
Son los que huelen a limón, bergamota o mandarina, a brisa marina o a hierbas como la lavanda y la menta. Se sienten ligeros y luminosos, y por eso pueden resultar agradables durante el día o en climas cálidos. Su salida es deliciosa, aunque los cítricos suelen desvanecerse antes que las notas de fondo.
Un ejemplo de nuestro catálogo es Lattafa Pride Pisa EDP 100 ml, que combina bergamota, mandarina y limón sobre cedro, sándalo y ámbar.
Florales y frutales
Aquí mandan la rosa, el jazmín, la peonía, la flor de azahar o el nardo, acompañados muchas veces de pera, frutos rojos, durazno o lichi. Pueden ser delicados y románticos o muy expresivos, y quedan preciosos sobre un fondo suave de almizcle o maderas.
Te lo muestra muy bien Burberry Her EDT 100 ml: pera verde, fresa y grosella negra, un corazón de flores y un final de almizcle y cedro.
Dulces o gourmand
Son los que recuerdan a un postre: vainilla, caramelo, praliné, cacao, café o malvavisco. Su carácter puede ser cremoso, tostado o acaramelado. Que un perfume sea dulce no determina cuánto dura ni para quién está pensado.
Ariana Grande Cloud EDP 100 ml es un buen ejemplo: empieza con lavanda, pera y bergamota, pasa a coco y praliné y termina en un fondo suave de cachemira.
Ambarados y especiados
Antes se les llamaba «orientales». Mezclan ámbar, resinas como el benjuí o la mirra y especias como la canela, el cardamomo, el azafrán o la pimienta. Son cálidos, profundos y con mucha presencia, perfectos para la noche o para los meses más fríos.
Amaderados
Cedro, sándalo, vetiver, pachulí u oud. Las maderas aportan elegancia y le dan estructura a muchísimos perfumes, aunque no siempre sean las protagonistas. Pueden ser secas y limpias o, si se combinan con especias y tabaco, muy intensas.
Fíjate en Lattafa Asad EDP 100 ml: pimienta negra, tabaco y café que terminan en ámbar, vainilla y maderas secas.
Cómo leer las notas de un perfume
En las fichas verás las notas ordenadas en tres momentos. La salida es la primera impresión del perfume y puede reunir notas muy diversas. El corazón aparece cuando la salida se calma y es el que define el carácter del perfume. El fondo, con maderas, ámbar, vainilla o almizcle, reúne notas que suelen percibirse durante más tiempo.
Nuestro consejo es que te fijes sobre todo en el corazón y en el fondo. Un perfume puede empezar con un limón muy fresco y terminar siendo cálido y dulce, y eso es lo que vas a llevar la mayor parte del tiempo.
Entonces, ¿cuál es el tuyo?
Si te gustan los aromas ligeros para el día, mira los frescos y los florales suaves. Si te encanta sentirte envuelta o envuelto en algo dulce, prueba los gourmand y los frutales. Para la noche y las ocasiones especiales, los ambarados, especiados y amaderados intensos pueden ser opciones interesantes si disfrutas de esos aromas. Y si quieres un perfume que te sirva para todo, busca un amaderado limpio o un floral delicado.
Puedes explorar el catálogo por estilo, por ejemplo fresco y limpio, dulce y femenino o intenso y seductor. Y si quieres ir paso a paso, lee cómo elegir el perfume ideal para ti.