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Skincare

Cómo elegir una crema según tu tipo de piel

Seca, grasa, mixta o sensible: así puedes reconocer tu tipo de piel y elegir la textura de crema hidratante que mejor te va.

Imagen referencial difuminada de tarros de crema facial

Una buena crema hidratante es de esos productos que se notan desde el primer día: la piel se siente cómoda, suave y protegida. Para elegirla bien solo necesitas dos cosas: conocer tu tipo de piel y encontrar una textura que te guste ponerte.

Primero, observa cómo se comporta tu piel

Observa si tu piel suele presentar brillo, tirantez o zonas secas. Estas señales pueden orientarte al elegir una textura, aunque no sustituyen la valoración de un profesional si hay molestias persistentes.

La sequedad puede acompañarse de tirantez o aspereza; la piel grasa suele presentar más brillo, y la mixta combina zonas con comportamientos distintos. La sensibilidad puede aparecer en cualquiera de ellas. Si notas picor, ardor o enrojecimiento frecuente, consulta antes de añadir nuevos productos.

La textura que va contigo

Para la piel seca, las cremas más ricas con ceramidas, manteca de karité, escualano o aceites ayudan a retener el agua y a reforzar la piel.

Para la piel grasa o con granitos, puedes buscar geles o lociones ligeras etiquetados como no comedogénicos, con ingredientes como ácido hialurónico o niacinamida. Y sí, también necesita hidratarse: la presencia de grasa no elimina la necesidad de hidratación.

Para la piel mixta, una textura ligera en todo el rostro y un poquito más de crema en las zonas secas suele funcionar muy bien.

Para la piel sensible, busca fórmulas sencillas, sin perfume añadido y con ingredientes calmantes como el pantenol o la centella asiática.

Y si tu piel es normal, una crema equilibrada es suficiente; incluso puedes ir cambiando de textura según la época del año.

De día y de noche

De día puedes usar una crema más ligera y, encima, tu protector solar de amplio espectro, o una hidratante con protección de amplio espectro y FPS 30 o superior, siguiendo la cantidad y la reaplicación indicadas en el envase. De noche puedes darte el gusto de una textura más nutritiva. El contorno de ojos tiene una piel más fina; si quieres, puedes usar un producto específico, siempre con una textura suave.

El clima también cuenta

En climas secos o con viento, la piel pierde agua más rápido y una crema un poco más rica puede sentirse mucho mejor. Si a mitad del día notas la piel tirante, prueba a subir un punto la textura.

¿Cómo saber si es la indicada?

Se absorbe bien y no deja sensación pegajosa ni pesada. Tu piel sigue cómoda varias horas después de ponértela. Observa cómo la toleras y suspende el uso si aparece irritación.

Antes de usar una crema nueva en todo el rostro, haz primero una prueba en una zona pequeña, como explicamos en la guía de rutina facial. Y si tienes alguna condición de la piel, conversa con tu dermatólogo antes de cambiar tu rutina.

Encuentra el lugar de la crema en tu día a día en los pasos básicos de una rutina de skincare.

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